miércoles, diciembre 02, 2015

Libros: Los hombres que susurran a las máquinas

Los hombres que susurran a las máquinas

Hackers, espías e intrusos en tu ordenador

Antonio Salas
Espasa
Barcelona
2015
552 págs.
El satélite que estábamos a punto de hackear pasaría sobre nosotros a las 5:17 a.m. Forcé la
vista intentando localizarlo entre las estrellas. El hacker había comenzado su investigación
fabricándose una antena con un palo de escoba y unos radios de bicicleta. Después perfeccionó el sistema con una antena direccional y un conector específico. —Esto nos calcula el efecto doppler…
Falta 1 minuto y 30 segundos… Pasará a 875 kilómetros de altitud y a 7.430 kilómetros por
hora… Va a aparecer justo por allí —me dijo mientras señalaba con el dedo algún punto en
el horizonte, sin dejar de teclear comandos para mí indescifrables, y susurraba a la máquina
como el amante que intenta seducir a su amada.
Conecté la cámara de vídeo para grabar el instante en el que rompía la seguridad del
satélite e interceptaba sus comunicaciones…
—Ya estamos dentro…
Mientras te sientes seguro en la intimidad de tu cuarto, o con tu teléfono móvil en el bolsillo, se producen un millón y medio de ataques informáticos al día. La mayoría de nuestros teléfonos y ordenadores ya están infectados. Los ladrones de vidas buscan suplantar tu identidad en redes sociales, acceder a tus fotos y vídeos, utilizar tu red wifi y tus correos para cometer delitos que la Policía te atribuirá a ti... Pero eso solo es la punta del iceberg…
Durante los últimos años he conocido a hackers de sombrero blanco, gris y negro, a ciberactivistas y ciberpolicías. A espías que utilizan las redes para robar información y a los yihadistas que distribuyen en ellas su propaganda. He explorado la Deep Web y el negocio de la pedofilia; y he comprendido cómo la ciberdelincuencia ataca a mi madre, a tu hija, a nuestros amigos… Los próximos años serán terribles.
He convivido con los acosadores y sus víctimas, y yo mismo me convertí en una.
En el siglo XXI no existe nada más urgente que conocer cómo funciona la red. Porque todos estamos en ella. Ordenador y móvil son nuestro pasaporte al nuevo mundo.
Antonio Salas es el seudónimo de un conocido periodista de investigación que debe mantener su identidad en el anonimato por razones obvias. Desde que pusiera en marcha su actividad investigadora hace aproximadamente una década, ha recibido amenazas de muerte por desvelar algunos de los secretos mejor guardados y más comprometidos de los grupos criminales en los que ha conseguido infiltrarse.
Desde Diario de un skin, libro de no ficción más vendido en 2003, ha recibido tanto elogios como amenazas de muerte, ya que dicho libro sirvió como base documental, aportando información clave, en el macrojuicio contra la organización neonazi Hammerskin España. A este título le siguió otro igualmente polémico, El año que trafiqué con mujeres, donde se centraba en las redes de trata de blancas y cuya publicación desencadenó la investigación sobre los amos de la prostitución española, así como la llevada a cabo por el Gobierno mexicano acerca de la trata de niñas chiapanecas. Pero sin duda, en El palestino (2010) vivimos su investigación más arriesgada y ambiciosa hasta la fecha: una infiltración en las redes del terrorismo internacional. La cara más cruda del miedo, documentada con el rigor y la peculiar ironía de una de las voces más autorizadas del escenario periodístico.
Asimismo, ha desarrollado su labor profesional en prensa escrita —Interviú, Tiempo— y en cadenas de radio y televisión como Onda Cero, Antena 3 o Telecinco.
Antonio Salas es uno de los periodistas pioneros en trabajar con el formato de cámara oculta en nuestros medios. Objeto de sus investigaciones han sido sectas de diverso signo, organizaciones terroristas, tramas de prostitución o grupos del crimen organizado. El hecho de que sus libros hayan sido utilizados en varias ocasiones por los tribunales para enjuiciar diversas causas y por gobiernos e instituciones para promover distintas acciones da cuenta de la calidad y el valor de su trabajo.

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