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sábado, mayo 27, 2017

Citas: Miguel de Cervantes

Pensativo además iba don Quijote por su camino adelante, considerando la mala
burla que le habían hecho los encantadores, volviendo a su señora Dulcinea en la mala figura de la aldeana, y no imaginaba qué remedio tendría para volverla a su ser primero; y estos pensamientos le llevaban tan fuera de sí, que, sin sentirlo, soltó las riendas a Rocinante, el cual, sintiendo la libertad que se le daba, a cada paso se detenía a pacer la verde yerba de que aquellos campos abundaban. De su embelesamiento le volvió Sancho Panza, diciéndole: 
-Señor, las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias (...)
Miguel de Cervantes en Don Quijote de la Mancha, Segunda parte, Capítulo II, 1615. 

viernes, noviembre 04, 2016

Libros: El caballero enamorado

El caballero enamorado

Carlos Goñi
Alianza
Madrid 
2016
432 págs. 
Buscando una ocupación, recomendado por el cura, que le ve bastante alicaído, consigue Sancho un trabajo en un pueblo cercano. Entra a servir a Juan Trujillo, viudo que vive con su madre y su hija Marieta y es propietario de unas viñas y olivares que Sancho le ayuda a administrar. Su amo es un hombre de letras, con buena formación y buen carácter que vive también absorbido por los libros de caballerías. No ha leído Don Quijote de la Mancha y no conoce por lo tanto las aventuras que Sancho vivió con su antiguo amo. Por las noches, acabado el trabajo, Sancho se las cuenta. Esto enciende los ánimos idealistas y caballerescos de Trujillo, que decide convertirse en caballero andante.
Se hace nombrar caballero en una venta, como don Quijote, y adopta el nombre de don Trujo del Jabalón, también conocido como el Caballero Enamorado, pues su deseo es liberar de los infiernos a su mujer, Margarita de Castilla, y volverla a traer a la vida. Más adelante se encuentra con otro caballero, don Palmaquino de la Manchuela, protector de la princesa Amaltrudis del Santo Reino, que viaja con un escudero, Genaro, que es a la vez cronista de su amo. Juntos viven numerosas aventuras.
Escrita como homenaje a Miguel de Cervantes en su IV centenario, esta novela –como las de Andrés Trapiello Al morir don Quijote y El final de Sancho Panza y otras suertes– continúa las aventuras de Sancho Panza tras la muerte de su paisano, amigo y caballero andante don Quijote de la Mancha.