martes, junio 06, 2017

Antiguo Egipto (XXXIX): La Cenicienta egipcia

Varios historiadores árabes del siglo XII recogieron  el rumor de que el cadáver de una bella cortesana, llamada Rhodopis, fue encontrado en una sala anexa a la gran cámara de la pirámide de Micerino. La historia de Rodophis fue narrada por la poetisa griega Safo, quien se la oyó a su hermano, comerciante de vinos de Naucratis.
Según éste, Rodophis era una joven bellísima y su tumba fue costeada por sus amantes; por alguna razón desconocida los restos de la joven acabaron en la pirámide de Gizeh, aunque éste no era el lugar en que habían sido enterrados originalmente. Estos mismos historiadores recogieron una leyenda sobre Rodophis y Micerino, en la que podría estar basada la afirmación inicial.
Mientras la bella joven se bañaba en el río, una golondrina le arrebató una sandalia. El ave voló hasta llegar al palacio de Menfis, pero entonces, cansada, dejó caer la sandalia sobre el jardín. La suerte quiso que el faraón estuviera administrando justicia en ese lugar y que la sandalia cayera en sus manos.
Cautivado por la perfección de la sandalia, el faraón decidió enviar emisarios a los cuatro rincones de su reino para encontrar a la doncella que había calzado aquella prenda caída del cielo. Tras muchos intentos fracasados, logró encontrar a Rodophis y la hizo su amante.

No hay comentarios: