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jueves, abril 13, 2023

Arte: Joaquín Sorolla

En 1911 Joaquín Sorolla recibió el encargo de realizar una serie de murales para la Hispanic Society of America. Bajo el título simbólico "Visión de España". Sorolla se puso a trabajar y dio a luz su magna obra entre 1913 y 1919. En total catorce lienzos de tres metros y medio de alto para dar lustre a un espacio de más de setenta de largo. Es importante reseñar que, para recrear estas escenas con la veracidad y realismo necesarios, el artista hubo de recorrer casi toda la geografía española, desde Aragón a Galicia, haciendo una lógica parada en Andalucía. 
La  relación de Sorolla con la Semana Santa surge a partir de su primera visita a Sevilla en 1902. Ya entonces descubre, con gran asombro, sus posibilidades pictóricas. La luz de la ciudad, aderezada con las formas sinuosas, el esplendor barroco y la amalgama cromática, le embelesaron nada más llegar, y cuando, en 1911, acepta el encargo de Huntington, no duda un instante en incluir a la vieja Híspalis en su catálogo de ciudades a retratar. Así comienza su viacrucis diario durante la primavera de 1914 a la iglesia conventual de Santa María de Montesión, templo actualmente desaparecido que en su día albergó a la hermandad del Jueves Santo. Un acuerdo especial con la cofradía permitió al artista tomar apuntes del natural del paso de Nuestra Señora del Rosario, el cual permaneció montado en la iglesia el tiempo necesario para este fin. 
Joaquín Sorolla y Bastida, Sevilla. Los nazarenos (1914). Óleo sobre lienzo.  Hispanic Society of America, Nueva York 
El modelo iconográfico de principios del siglo XX distaba algo de la actual estampa del Rosario de Montesión, aunque lo que refleja el lienzo Los nazarenos va mucho más allá. El palio y las bambalinas lucen negros, al igual que el manto; los varales están despojados de todo adorno y el bosque de la candelería emerge menos poblado. En consecuencia, Sorolla evidencia una mezcla de realidad e imaginación que se completa con el resto de elementos de la composición. Los nazarenos, lejos de pertenecer a la hermandad de la calle Feria, son de la Carretería –las túnicas de terciopelo con la cruz de Santiago no dejan lugar a dudas– y el penitente que aparece en el centro bien podría ser del Valle. Además, el marco también es una hermosa ilusión, pues la imagen de la Giralda surge entre las paredes de una calle cualquiera del Barrio de Santa Cruz, algo ciertamente imposible. 
Aunque para María Luisa Menéndez, conservadora del Museo Sorolla de Madrid, el pintor «no está calcando la realidad, la interpreta y por eso coloca ahí la Giralda, aunque desde esa calle no se viera». En cuanto a la propia imagen mariana, también se echa en falta su habitual puñal en el pecho, mientras que el exorno floral es completamente distinto. Una serie de enigmas que algunos se han empeñado en desvelar buscando interpretaciones plausibles. En el caso del palio, se ha relacionado con una pieza de mediados del XIX, mientras que el manto sería obra de Eloísa Rivera, que lo hizo a imagen y semejanza de otro de la Macarena. 
Entre las anécdotas del Sorolla cofrade hay una que recuerda su búsqueda de un modelo para completar la obra. Está recogida en una carta enviada a su mujer al día siguiente de dar la primera pincelada, el 17 de abril de 1914, y dice así: «Ayer me ocurrió la cosa más graciosa que imaginarse puede. Recordarás que estuve unos días preocupado buscando un modelo para el penitente de mi cuadro y que finalmente di con él. Pues bien, ayer vino el hombre, se puso el traje y cuando me disponía a trabajar me entero que éstos llevan la cabeza tapada. ¡Imagínate la plancha y el tiempo y el dinero perdido, gastado, para buscar una cabeza joven que tuviera interés! La obra será terriblemente dramática, porque lo es así; a mí mismo me causa impresión. Esos hombres con la cabeza tapada, todo negro, tiene un misterio que conmueve y espero resulte muy nuevo». 

domingo, abril 09, 2023

Arte: Niños comiendo uvas y melón

La imagen de hoy está dedicada a la obra titulada “Niños comiendo uvas y melón”, realizada entre 1645 y 1650 por Bartolomé Esteban Murillo, uno de los grandes pintores de la escuela española del siglo XVII. La obra que nos ocupa se encuentra expuesta en la Alte Pinakothek de Múnich.
Una de las tipologías más recurrentes en la obra de Murillo, aparte de la pintura religiosa, fue la de la pintura de género realizada con realismo y gran naturalismo. Estas pinturas presentan en su mayoría escenas picarescas con niños mendigos en diversas actitudes y a pesar de la miseria que muestran, el pintor consigue crear una imagen de humanidad y simpatía.
La pintura presenta como protagonistas a dos niños que ocupan un primer plano; ambos se encuentran sentados y comiendo fruta. El de la derecha, sentado sobre una madera, tiene la mejilla hinchada por la cantidad de melón puesto dentro de su boca, recién mordido de la tajada que sostiene en la mano izquierda. Las ropas son harapos rotos, los pies descalzos y sucios están próximos al espectador y en la parte izquierda se encuentra una cesta llena de uvas que forma por si sola una naturaleza muerta.

martes, abril 04, 2023

Arte: Muchacha en la ventana

 La imagen de hoy corresponde a la obra titulada Muchacha en la ventana, pintado por Salvador Dalí en 1925. En la actualidad se conserva en el Museo Reina Sofía de Madrid. Pertenece a la etapa formativa del artista, cuando tenía veinte años, y el surrealismo no había influido todavía de manera apreciable en su pintura.
Representa a la hermana del artista, Ana María, asomada a la ventana, de espaldas, en la casa de vacaciones que la familia poseía en Cadaqués, a la orilla del mar. Se trata de un trabajo de gran uniformidad cromática y una sencilla composición, donde la muchacha nos introduce en el paisaje que ella contempla.
La hermana de Dalí aparece en otros cuadros contemporáneos y posteriores del pintor, pues fue su modelo hasta que conoció a Gala en 1929