martes, mayo 03, 2016

Libros: La luz brilla en las tinieblas

La luz brilla en las tinieblas

Miguel Ángel Velasco
Palabra
Madrid
2015
272 págs.
Miguel Ángel Velasco, veterano periodista de información religiosa, ha escrito un libro que tiene al cardenal vietnamita Francisco Javier Van Thuan, fallecido en 2002, como principal protagonista. El autor, que llegó a conocer al cardenal y al que incluso pudo entrevistar, realiza en este libro una interesantísima aproximación a una figura clave de la Iglesia del siglo XX, cuya causa de beatificación fue abierta en 2007.
Van Thuan es muy conocido por los libros que ha publicado, muy leídos y traducidos, y por su dramática peripecia personal. Al poco de ser nombrado arzobispo coadjutor de Saigón, en 1975, fue detenido por la policía comunista de Vietnam y pasó trece años recluido en diferentes cárceles y campos de reeducación, sin que fuera ni siquiera juzgado. La historia de su cautiverio aparece en algunos libros, aunque de manera especial la relata en Cinco panes y dos peces. En 2000 el papa Juan Pablo II lo eligió para predicase unos ejercicios espirituales en el Vaticano, meditaciones que luego fueron recogidas en el libro Testigo de esperanza.
Van Thuan fue una víctima más de la represión comunista, que en Vietnam declaró la guerra a la religión. La policía le exigía una confesión en la que debía afirmar, como era costumbre, que había participado en misiones imperialistas en nombre del Vaticano. De los trece años que pasó detenido, nueve estuvo en celdas de aislamiento. Como escribe el autor al inicio de este libro, “es verdaderamente difícil que haya habido en la historia, un hombre más libre en la cárcel”.
Miguel Ángel Velasco explica los principales hitos biográficos del cardenal. Van Thuan nació en el seno de una familia de raigambre católica en 1928. En 1953 fue ordenado sacerdote y ejerció de obispo en Nha Trang de 1967 a 1975, en “tiempos verdaderamente complicados, de persecución durísima, de matanzas y discordias sangrantes”. En esos años, Van Thuan era un personaje con numerosos carismas que emprendió muchas iniciativas religiosas y sociales con el fin de superar la división política que había en su país y ayudar a las víctimas de una guerra civil especialmente trágica. Sin embargo, las autoridades comunistas, temerosas de su ascendencia entre la población vietnamita, decidieron deshacerse de él poco tiempo después de ser nombrado arzobispo.
Vivió en la cárcel situaciones durísimas, como se cuenta en este libro, aunque todas esas circunstancias le sirvieron para unirse mucho más a Dios y al destino de su pueblo. Durante la reclusión consiguió escribir varios libros, que circularon en copias manuscritas entre los católicos perseguidos. En los sucesivos destinos, hizo todo lo posible para ayudar espiritualmente al resto de prisioneros. Consiguió celebrar misa en unas condiciones muy precarias, pero con una fe ciertamente llamativa. Liberado en 1988, tres años más tarde se le permitió viajar a Roma, pero le prohibieron regresar a su país. En 1994 fue nombrado por Juan Pablo II presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz, y en 2001 fue designado cardenal.
Tras exponer la dura experiencia de Van Thuan, que empapa todo su pensamiento, otros capítulos de esta biografía analizan sus libros, sus discursos y escritos, su dedicación al puesto para el que fue nombrado en el Vaticano y las conclusiones de los trabajos realizados para de la causa de beatificación, que ha analizado su mensaje y su influencia en la Iglesia asiática y mundial en el siglo XX. También se describen los principales hitos del catolicismo en Vietnam y las complejas relaciones que en la actualidad tiene el régimen comunista con la Santa Sede. Para Velasco, estamos ante “una de las biografías más deslumbrantes no solo desde el punto de vista espiritual, sino incluso desde el meramente humano de todo el siglo XX”.

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