(cont.)
La gran batalla
Bajo el liderazgo de Zeus, los dioses, las diosas y los cíclopes les declararon la guerra a Cronos y a los Titanes. La lucha duró hasta diez años, pues los poderosos titanes parecía invencibles, aunque los cíclopes era muy buenos artesanos y construyeron una armas de gran poder para los dioses. A Zeus le forjaron un rayo; a Poseidón, un gran tridente que podía provocar terremotos y tempestades, y a Hades, un casco mágico con el que se volvía invisible. Mediante estas armas tan eficaces, los jóvenes dioses lograron derrotar a los titanes.
| Tanto los dioses como las diosas y los titanes participaron en la guerra, llamada a veces Titanomaquia, retratada en el gran altar de Zeus de Pérgamo |
El reparto del botín
Cuando terminó la lucha, los dioses gobernaron el cosmos y decidieron repartirse el poder. Como a nadie se le ocurrió otra forma de resolver quién debia gobernar cada parte del universo lo echaron a suerte. Zeus se convirtió en el soberano del cielo; Poseidón, en el dios del mar, y Hades, en el rey de los infiernos.
Los titanes vencidos fueron encarcelado en el Tártaro, una región muy lejana del cosmos, más lejana que los infiernos y habitadas por horribles monstruos. Uno de los titanes, Atlas fue condenado a la pena de llevar los cielos sobre los hombros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario