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domingo, diciembre 03, 2017

Libros: 100 años de TBO

100 años de TBO

Antonio Guiral
Ediciones B
2017
320 págs.
En marzo de 2017 se cumplen cien años de la aparición de TBO, la revista de historietas que dio nombre a los tebeos. En ella colaboraron algunos de los más destacados ilustradores e historietistas del país, y en sus páginas se publicaron series tan populares y emblemáticas como Los grandes inventos de TBO o La familia Ulises. Este libro, aprovechando el centenario de su aparición, pretende ser un homenaje tan sentido como merecido. En él se repasa su historia, sus autores de referencia, las series más conocidas, todo ello trufado de anécdotas e información exhaustiva. En definitiva, este es el gran libro que se merece esa parte importante de nuestro legado histórico y cultural que es la revista TBO.

jueves, noviembre 30, 2017

La revista TBO (II)

(cont.)

5.- En los 70 se llamó ‘TBO 2000’

En los años 70 estaban algo obsesionados por el futuro, y por los horribles nombres acabados en 2000. Esta fiebre también se contagió a los editores de TBO, que en 1972 renombraron su revista como TBO 2000.
En su caso, la justificación era que, sumando todas las revistas impresas hasta entonces desde 1917, alcanzaban los 2000 números. Antoni Guiral ha hecho el cálculo en el libro, y en realidad eran algo más, pero ¡quién puede resistirse a un número redondo!

6.- Fue propiedad de Bruguera

Durante décadas, la mayor guerra en el mundo del tebeo español fue entre TBO y las revistas de Bruguera (Mortadelo, Pulgarcito, Zipi y Zape…). Esta última editorial llegó a conectar más con los niños desde los 60 y 70, mientras que TBO, muy clásico, no lograba hacerlo.
A principios de los años 1980, TBO había ido perdiendo difusión paulatinamente y acabó viéndose obligado a vender su marca a la competencia. En 1983 sus editores de siempre dejaron de lanzar nuevos números y se traspasó a Editorial Bruguera, que sin embargo no empezó a editarla hasta 1986.

7.- A finales de los 80 tuvo una época “adulta”

Fue precisamente en Bruguera cuando TBO renace como una revista totalmente distinta en 1986. Con el subtítulo “Semanario de Humor y Reflexión“, buscaba llegar a los adultos como tantas otras revistas de cómic de la época, con historietas y textos más profundos.
Sin embargo, el cambio tan radical de contenidos en una revista familiar no fue bien recibido. Eso, sumado a que Editorial Bruguera ya estaba en las últimas, hizo que esta etapa “adulta” de TBO solo durase siete números.

8.- Murió cuatro veces (y se publicó hasta 1998)

Con una trayectoria de los años 1980 años, no es de extrañar que TBO apareciera y desapareciera regularmente. En 1938, con la guerra terminando, desaparece de los kioscos, pero volvería en forma de números sueltos. En 1952 vuelve a editarse regularmente, empezando de nuevo por el número 1.
En abril de 1983, ya firmada su venta a Bruguera, vuelve a despedirse de sus lectores, pero renace en 1986 en esta editorial como revista para adultos. Ese mismo año, tras siete números, desaparece, pero vuelve a resucitar en 1988, ahora en Ediciones B, donde se publicará mensualmente hasta 1996. Desde entonces y hasta 1998, se publica con menos frecuencia (trimestral o semestralmente). En septiembre de 1998 se publica el último TBO hasta la fecha.

9. Cambió ligeramente de nombre y logo varias veces

La revista nació en 1917 llamándose TBO y con un logo distinto: el que luego sería mítico no llegó hasta su décimo número. Tras la guerra tuvo que cambiar de nombre en cada edición, como hemos visto, aunque mantuvo el logo.
En 1972 pasa a llamarse TBO 2000, y en 1980 se convierte en El TBO, con artículo delante. En 1986 vuelve a ser TBO y empieza su etapa adulta con un logo muy rompedor y geométrico, hasta que en 1988 Ediciones B lo recupera con su nombre y logo de siempre.

miércoles, noviembre 29, 2017

La revista TBO (I)

TBO fue una revista de historietas española de periodicidad semanal que apareció en marzo de 1917 y se publicó, con interrupciones, hasta 1998. Casi desde sus inicios, y hasta 1983, fue editada por los socios Buigas, Estivill y Viña; en 1986 por Bruguera, y entre 1988 y 1998 por Ediciones B.
La revista tuvo una gran importancia en la historia del cómic español, y fue la que popularizó el formato,​ hasta el punto de originar el término «tebeo», que en España designa a la publicación que contiene historietas,​ y ha sido consagrado su uso en la edición de 1968 del Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española. Dirigida al público infanto-juvenil y dueña de un estilo propio de historieta humorística, constituyó una de las tres grandes escuelas de la posguerra española, junto a la Escuela Bruguera y la Valenciana. Especialmente influyentes fueron algunas de sus series, como La familia Ulises, de Benejam, o Los grandes inventos del TBO. Se cumple el primer centenario de su primera publicación. 
Para celebrarlo, Ediciones B (propietaria actual de la marca) ha editado el magnífico libro 100 años de TBO escrito por el especialista en historia de la historieta Antoni Guiral. En este libro encontramos un cuidadoso repaso a las etapas históricas de la revista, sus personajes y autores, además de muchas historietas, portadas y reproducciones de originales absolutamente deliciosas.
Hemos seleccionado nueve curiosidades sobre una de las revistas de tebeos más importantes del siglo XX.

1.- Las letras TBO no tienen ningún significado especial

Aunque en alguna ocasión se ha tratado de buscar una justificación para el título (como que la revista era editada por un inexistente Tomás Bauça Oliver), en realidad TBO no es más que una manera original de escribir la frase “te veo” fonéticamente, según explicaba en 1992 un exdirector de la revista, Alberto Viña. Como narra Guiral en el libro, hubo otras revistas anteriores que usaban este recurso, como KDT (“cadete”, de 1909) o PBT (“pebete”, niño en Argentina).

2.-  Durante la guerra civil tuvo una sección anarquista

Durante la guerra civil, el sector editorial de Catalunya fue colectivizado, pasando a manos principalmente de anarquistas. TBO siguió bajo el control de su editor a condición de que incluyese unas páginas llamadas Floreal (“Revista infantil semanal publicada bajo el signo de la Escuela Nueva Unificada”).
Se supone que estas páginas debían transmitir la ideología de un nuevo sistema pedagógico, a imagen de una revista anterior precisamente llamada Floreal (la sección de TBO incluso mantuvo su logo). Pero en realidad las dos páginas “anarquistas” de TBO contenían historietas y secciones de texto realizadas por los mismos colaboradores de la revista y no había mucha diferencia con el resto.

3.- Durante años no tuvo numeración

Las restricciones impuestas por la dictadura tras la guerra civil hacían que obtener un permiso para editar revistas fuese muy complicado si no eras parte del régimen. Por eso revistas como Pulgarcito de Bruguera o TBO tuvieron que editarse durante un tiempo como “folletos”, con lo que no tenían acceso a papel subvencionado, les impedía tener numeración y obligaba a cambiar de título en cada edición.
De este modo, entre 1941 y 1952 se editaron más de 100 ediciones más o menos regularmente con nombres como Una hora de risa, De todo un poco, Escenas cómicas, Hojas Recreativas… eso sí, siempre con el logo de TBO bien grande en portada.

4.- Fue suplemento infantil de El Periódico y de Lecturas

En dos etapas distintas, TBO se convirtió en suplemento infantil. A principios de los años 1980 lo hizo con la revista de cotilleos Lecturas, repartiéndose gratis con esta con los mismos contenidos que en su venta aparte. A finales de los años 1980, cuando su marca pertenecía ya a Ediciones B, El Periódico (parte del mismo grupo) lanzó un suplemento infantil con el logo de TBO, aunque no se trataba de la misma revista que se vendía en kioscos suelta.
(cont.)