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domingo, marzo 17, 2024

Libros: Historia general del desayuno

Historia general del desayuno

y otros cuentos

Carolina León
Pepitas
Logroño
2024
144 págs. 
Como en un libro de cuentos, en ningún sitio.
Un viaje en busca del lugar de las preguntas; una historia general del desayuno; una pandemia de hombres que se caen sin motivo aparente; un poquito de ciencia ficción; una abogada de mujeres humilladas y golpeadas; el tiempo y la mano de obra del futuro, tan presente; las vacaciones en el pueblo de una «profesional liberal»; una camita que bien podría ser una celda; aquella migración a Chile como un descenso a lo más hondo, y escribo oro; un bar en el sur con su propia emisora de radio.
¿Sabes una cosa? Ya no queda nada sagrado en este mundo, salvo el desayuno.
Carolina León. Pocas niñas salían escritoras en los extrarradios de Sevilla en 1974. Con seis años escribí un relato. Tenía tres líneas y cinco faltas de ortografía. Con dieciséis, me dejaba explotar en trabajos de periodista. Estudié la carrera que me entusiasmaba. Luego casi me hago empresaria de hostelería. Migré a Chile en 1999, al tiempo que Pinochet era detenido en Londres. Puse mi granito de arena en la caída de las puntocom locales. Volví a Madrid en 2003. Aznar, presidente. Puse mi empeño en la caída de la prensa cultural gratuita, ese engendro. Me hice un pequeño currículum, mientras cuidaba de dos niños pequeños que quiero con devoción. Algunas personas me confiaron capítulos o prólogos: CT o la cultura de la transición (Debolsillo, 2013) y Cuerpos marcados (Bellaterra, 2019). Colaboré en la reedición de Nacemos de mujer (Traficantes de Sueños, 2019). Pepitas publicó mi ensayo Trincheras permanentes (2017). Formo parte del colectivo cultural y político Traficantes de Sueños desde hace una década. Me siento más cerca de la gen z que de la gen x, y entre medias hay tantas historias que contar.

jueves, abril 16, 2020

Recetas fáciles: tortitas la estilo de El chico (1921)

En período de confinamiento, pasamos mucho tiempo en la cocina. Por ello, les proponemos una receta fácil inspirada en una película o en una serie televisiva.
Con una bandeja ante la televisión, con el fin de reconciliar la nutrición corporal y la intelectual. Cuando realizamos esta entrada, el cierre de bares y restaurantes hacen casi más necesario este trabajo. "Como ya no podemos ir a los restaurantes, ocupemos un lugar en la cocina". Eso es bueno: cocinar, no hemos encontrado una mejor manera de combatir el estrés, ayudar a los que queremos, y dado que tenemos que comer varias veces al día, también podríamos tratar de darle sentido. ¡El servicio postventa, los logros, los fracasos y las buenas ideas son bienvenidas en los comentarios!
Charlie Chaplin parece haber tenido siempre una debilidad por el desayuno: en La quimera del oro (The Gold Rush, 1925), los panecillos bailan pinchados los tenedores, mientras que en El chico (The Kid (1921), el pequeño John, interpretado por Jackie Coogan, saca a Charlot de la cama y prepara un apetitoso desayuno con tortitas.  
Desayuno que el propio director soñaba con devorar cuando era niño, ya que, en una de las pocas entrevistas que dio, Chaplin confesó haber sufrido hambre en su juventud. En este mismo texto, aprendemos sobre su afecto por el desayuno americano, compuesto de "tortitas de trigo, cereales, frutas y más". Los "wheat cake" son gruesos panqueques con melaza, un poco olvidados en la cocina anglosajona, de color oscuro y sabor a regaliz.
La receta de las tortitas que describimos a continuación es factible para un niño de 5 años (con la excepción de la cocción, por supuesto), ya que solo requiere una recipiente vacío de yogur para medir los ingredientes. Para la harina utilizada, dependerá de la que poseemos en ese momento. De trigo, de arroz, la maizéna, de castaña, solas o mezcladas, son adecuadas. Incluso puedes atreverte con el alforfón, lo que hará que estos tortitas se parezcan a blinis, recordando las sospechas de comunismo que pesaron mucho sobre Charlie Chaplin. En El chico el jarabe de ámbar que vemos derramarse sobre las pilas de tortitas puede ser sirope dorado, un jarabe rubio mucho más barato que el jarabe de arce, que será bienvenido para estas tortitas, sabiendo que miel, mermelada, queso para untar también pueden ser bienvenidos.
En cuanto al niño Jackie Coogan, es mejor centrarse en el papel que lo hizo famoso. Porque también lo vemos participando en la serie de televisión La familia Addams, donde interpretó al tío Fester, cuyo golosina favorita eran las hojas de cactus. Un poco picante para el desayuno, ¿verdad?

Tortitas de El chico

Ingredientes (para unas diez tortitas): 

  • 1 yogurt natural (vainilla, soja...)
  • 1 medida de yogurt de harina de su elección: trigo, trigo sarraceno, arroz, Maizéna ... (puede mezclarlos)
  • 1 huevo grande
  • ½ taza de leche (o cerveza o agua)
  • 30 g de mantequilla derretida
  • 1 cucharadita sopera de azúcar (2 si solo usa harina de trigo sarraceno)
  • 1 cucharadita de las de café de levadura en polvo o bicarbonato de sodio
  • ¼ cucharadita de las de café de sal fina

Preparación: 

  1. Vaciar el yogurt en un bol y añadir el huevo. Mezclar. 
  2. Medir la harina con el recipiente vacío del yogurt, añadir a la mezcla anterior junto con el azúcar, la levadura y la sal. Mezclar. 
  3. Mida la cantidad de leche (u otro líquido) con el recipiente del de yogur. Incorporar a la masa anterior. Mezclar. 
  4. Derretir la mantequilla a fuego lento en una sartén pequeña. Añadir caliente a la masa, mezclar.
  5. En una sartén engrasada con un poco de mantequilla, cocina cucharadas de masa. ¡Esperar a que aparezcan pequeñas burbujas en sus tortitas antes de darles la vuelta!
  6. Servir caliente Si le sobra alguna, envolverlas bien con film o con un paño limpio y vuelva a calentarlas en una tostadora.