Mostrando entradas con la etiqueta Valle de los Reyes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Valle de los Reyes. Mostrar todas las entradas

viernes, junio 06, 2025

Templo funerario de Hatshepsut

El templo funerario de Hatshepsut, conocido como Djeser-Djeseru («el sublime de los sublimes») se encuentra en el complejo de Deir el Bahari, sobre la franja occidental del río Nilo, cerca del Valle de los Reyes, en Egipto. Este templo funerario fue construido en honor a Amon-Ra, el Dios del Sol, y está ubicado junto al templo funerario de Mentuhotep II. Es considerado "uno de los monumentos incomparables del Antiguo Egipto".
El canciller, arquitecto real y posible amante de Hatshepsut, Senemut, vigiló la construcción y probablemente diseñó el templo.​ Aunque el templo funerario adyacente de Mentuhotep se utilizó como modelo, las dos estructuras difieren en muchas de sus características. El templo de Hatshepsut posee tres terrazas con columnatas de gran tamaño que lo diferencia de la estructura centralizada del modelo de Mentuhotep, una anomalía que pudo haber sido causada por la ubicación descentralizada de su cámara funeraria. La forma escalonada del de Hatshepsut se corresponde con la clásica forma tebana, con elementos arquitectónicos tales como pilonos, tribunales de justicia, salas hipóstilas, patios al aire libre, capillas y santuarios.
Las terrazas escalonadas alcanzan los treinta metros de altura. Cada nivel está conformado por columnatas de pilares de caliza de sección cuadrada, precedidos por estatuas osiríacas. 
Columnata de pilares osiriacos, situados en las terrazas del templo
La capilla de Anubis, en la zona nordeste del templo, posee columnas de sección poligonal, de estilo protodórico. Estas terrazas están conectadas por una gran rampa central, que en la antigüedad estaba flanqueada por jardines de plantas exóticas traídas del Punt, tales como árboles de incienso y mirra. 
Capilla de Anubis, con columnas llamadas protodóricas, por su semejanza a las utilizadas en Grecia un milenio después
La capilla de Hathor, en la zona sudeste del templo, tiene pilares con capiteles hatóricos.
Capilla de Hathor, con pilares hathóricos

miércoles, mayo 28, 2025

Valle de los Reyes: Tumba de Ramses IX

La tumba catalogada como KV6 perteneció a Ramsés IX, el octavo faraón de la dinastía XX.  sigue el mismo perfil que el resto de los soberanos de su dinastía, aunque es de dimensiones más modestas que las de sus antecesores. Esto se debe a la difícil situación y al continuo empobrecimiento que sufría Egipto, aumentado por la incapacidad del faraón y por el estado de disgregación que vivía el país. Con los reyes afincados desde hacía cien años en el norte, la antigua capital de Tebas había pasado a ser un centro religioso gobernado por los sacerdotes de Amón de forma prácticamente autónoma al poder central.

Aunque no es el soberano mejor conocido de su dinastía, tenemos algunos datos de Ramsés IX que demuestran que siguió la misma línea que sus antecesores en el trono: una total falta de carisma y de voluntad para gobernar un país que ya estaba muy lejos de ser el gran imperio de los Amenhotep y de los Thutmose. Presumiblemente un nieto de Ramsés III, Ramsés IX gobernó durante 18 años, de 1126 a 1108 a. C., aproximadamente, bajo el nombre de Neferkara-Setepenra Ramsés-Jaemuaset-Meriamón.

La complicada crisis interna bajo Ramsés IX es un hecho: el faraón tuvo que hacer frente a incursiones de nómadas en sus fronteras, a la falta de ayuda de su supuesto subordinado el virrey de Nubia, y al aumento de bandas de ladrones. El propio Valle de los Reyes se resintió, y es por entonces cuando comienzan a generalizarse los robos y los sacrilegios perpetrados en la necrópolis. Aunque de esto no se puede culpar a Ramsés IX: por entonces, el sumo sacerdote Amenhotep había adquirido para Tebas un estado de semiindependencia y él se encargaba de todo lo que ocurría en aquella zona. Como muestra del desorden que sufría el país, solo hay que observar la propia tumba del rey... en 18 largos años de reinado no llegó a ser finalizada, pese a ser de dimensiones más o menos modestas y no ofrecer ninguna complicación arquitectónica.

martes, mayo 27, 2025

Valle de los Reyes: Tumba de Tauser-Sethnajt

La tumba de Tausert-Sethnajt, KV14, sita en el Valle de los Reyes. Aunque en un principio estuvo destinada a la reina Tausert, última gobernante de la dinastía XIX, a su muerte fue usurpada por Sethnajt, el fundador de la dinastía XX. 
La decadente dinastía XIX entró en colapso a la muerte del joven rey Siptah en uno de los momentos más críticos de la historia egipcia. No existía ningún heredero ni familiar próximo, y el trono se veía acosado por todos sus flancos: las presiones de la clase militar en el Bajo Egipto, del sumo sacerdote de Amón en el Alto Egipto y del virrey en Nubia. Tampoco ayudaba el recrudecimiento de la crisis internacional de los Pueblos del Mar y el aumento de las sequías, que provocaba a su vez más bandas de ladrones y una pobreza cada vez mayor de los más desfavorecidos. El próspero Imperio Nuevo estaba viviendo sus horas más bajas, y ya nunca más saldría por completo de esta situación.
El destinado a suceder a Siptah resultó ser una mujer, la reina Tausert, viuda de Sethy II y que había ejercido durante los seis años del breve reinado de Siptah una especie de corregencia en la que tanto ella como el canciller Bay gobernaron de hecho un país que el faraón solo dominaba nominalmente. La carrera que siguieron ambos personajes parece divergir poco antes de desaparecer Siptah: mientras Tausert mantiene su lugar y acaba proclamándose reina-faraón, las huellas de Bay se pierden, quizás víctima de un complot. Así, en poco tiempo las Dos Tierras vuelven a estar regidas por una mujer, la quinta en la historia, que gobierna con el nombre de Sitra-Meritamón Tausert-Setepenmut.
No obstante, la oposición a Tausert es casi inmediata. Desde otra rama del extenso árbol familiar ramésida surge Sethnajt, un hombre de armas con grandes influencias entre la clase militar de Pi-Ramsés que no acepta ser gobernado por una mujer sin sangre real en sus venas y, además, causante de la anarquía reinante junto con el maldito Bay. La poca información que nos llega de esta época, años vacíos como después declararían los vencedores, solo nos permite conjeturar si llegó a haber un verdadero conflicto armado o si la cuestión dinástica se solucionó por medio de intrigas palaciegas. El hecho de que los pocos vestigios históricos que nos han llegado de Tausert procedan de la zona de Tebas ha hecho pensar que el país pudo dividirse durante los dos años que sabemos gobernó esta mujer. 
Posteriormente, solo nos quedan datos de Sethnajt. Rey de 1186 a 1183 a. C., aproximadamente (ignoramos si llegó a compartir algo de este tiempo con su enemiga Tausert), se encargó de perseguir minuciosamente las memorias de Tausert, de Siptah y de Bay, imponiéndoles la leyenda negra que ha permanecido durante siglos y siglos. Su corto reinado, al contrario que el de sus antecesores, sirvió para estabilizar la situación interna y restaurar gran parte del caos que el país había sufrido durante tantos años –en las dos últimas décadas se habían sucedido seis reyes–. La mano de hierro de Sethnajt resultó ser muy efectiva, y el hecho de contar con descendencia adulta sirvió de seguro a la naciente dinastía XX. Considerado posteriormente su reinado como el preludio del de su hijo Ramsés III, el último gran faraón, Sethnajt fue glorificado a su muerte como el que devolvió el orden y eliminó a los enemigos de Egipto.

miércoles, mayo 21, 2025

Valle de los Reyes: Tumba de Ramsés III

La tumba de Ramsés III se encuentra en el Valle de los Reyes, en Luxor, Egipto, y es conocida como KV11. Es una de las tumbas más visitadas del valle y una de las más largas. 
Aunque fue comenzada por el fundador de la dinastía XX, el rey Sethnajt, acabaría siendo utilizada por su hijo, el último gran faraón, Ramsés III.
Coronado como Usermaatra-Meriamón Ramsés-Heqaiunu, esto es, Ramsés III. Considerado el último gran monarca del Egipto faraónico, su meta fue emular a Ramsés II, el Grande, y a esto se dedicó durante su reinado de 31 años, de 1185 a 1154 a. C. 
Ramsés III salvó en varias ocasiones a su país de la crisis, batallando contra los invasores Pueblos del Mar y realizando necesarias reformas administrativas, pero su reinado acabó de forma terrible. Mientras que los constructores de su enorme tumba en el Valle de los Reyes protagonizaban una huelga -la primera conocida en toda la historia de la humanidad- debido a sus duras condiciones de trabajo, se fraguaba una conspiración en el harén, protagonizada por una reina y un príncipe real. Llegó a haber magia negra implicada en esto, y los trapos sucios que salieron al descubrirse la trama escandalizaron a la sociedad y provocaron una falta de credibilidad y un aumento de la corrupción antes nunca visto.

martes, mayo 20, 2025

Valle de los Reyes: Introducción

El Valle de los Reyes es una necrópolis del antiguo Egipto, en las cercanías de Luxor, donde se encuentran las tumbas de la mayoría de faraones del Imperio Nuevo (dinastías XVIII, XIX y XX), y de algunos animales.  Forma parte del conjunto denominado Antigua Tebas con sus necrópolis, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. Se encuentra situado en la zona desértica (Desheret, la «Tierra Roja») de la orilla occidental del Nilo, frente a Tebas (moderna Luxor), en el corazón de la Necrópolis. El valle se compone de dos valles, el Valle Este, donde se encuentran las tumbas enumeradas con el código KV (King's Valley), y el Valle Oeste, con las tumbas designadas con WV (West Valley).
El valle está dominado por la colina con forma de pirámide que los egipcios llamaban Dehenet-Imenet, «la Cima de Occidente»; allí moraba la diosa cobra Meretseger, "La que ama el silencio", protectora de la necrópolis. Esta pirámide natural y los hipogeos del Valle recuerdan los antiguos enterramientos en las grandes pirámides de Menfis.
Por otra parte, el lugar está místicamente relacionado con los grandes templos de Tebas, en la orilla oriental del Nilo. Trazando una línea recta desde el templo de Karnak hacia el oeste, tras cruzar el río alcanza Deir el-Bahari con el templo de Hatshepsut y finalmente el Valle de los Reyes, materializándose así la dualidad oriente-occidente característica de la cosmología egipcia: el este, lugar del nacimiento del sol, es el asiento de la vida, la «Tierra Negra» fértil (Kemet), territorio de Horus, dios del equilibrio y el orden, creador de la civilización egipcia; por el contrario, el oeste, por donde el sol se pone, es la «Tierra Roja» estéril, desértica, dominio de Seth el señor del inframundo y dios de los muertos.