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lunes, agosto 28, 2023

Las ocho obras clave de Joaquín Sorolla según el director de su museo (I)

Enrique Varela Agüí ha seleccionado ocho piezas fundamentales que llevaron al pintor a su consagración. De los trabajos del mar a la elegancia de las playas del norte, la luz del Mediterráneo y el deleite en los detalles de las telas y los jardines, estas son las ocho obras fundamentales de Joaquín Sorolla elegidas y comentadas por el director del Museo Sorolla de Madrid.

1. El regreso de la pesca: remolcando el barco, 1894

Este cuadro supone la irrupción de Sorolla en el panorama internacional. Encuentra su camino en la pintura; la captación de la luz, su plasmación magistral en las superficies de las velas (hinchadas de viento), en las aguas o en los cuerpos mojados será a partir de entonces una constante en su obra. Representará magistralmente los trabajos del mar, construyendo una iconografía inolvidable.

2¡Triste herencia!, 1899

El mar como escenario del drama. Narra el propio Sorolla: “Estaba trabajando en uno de mis estudios de la pesca valenciana, cuando descubrí unos cuantos muchachos desnudos dentro y a la orilla del mar y, vigilándolos, la vigorosa figura de un fraile. Eran los acogidos del hospital de San Juan de Dios, el más triste desecho de la sociedad. No puedo explicarle cuanto me impresionaron, tanto que (...) allí mismo, al lado de la orilla del agua, hice mi pintura". Con esta obra Sorolla alcanzó su consagración, Grand Prix de la Exposición Universal de 1900 y Medalla de Honor en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1901.

3. Madre, 1895

Un poema visual monocromo, en blancos y grises, y un canto casi sagrado a la dicha de la vida. Entre el sueño de la pequeña Elena y el agotamiento de su madre, Clotilde, Sorolla nos desvela la intimidad del nacimiento de su tercera hija. Ambas duermen. Él las arropa, las cubre de pinceladas, de blanco, de pureza, de luz y de felicidad.

4. El baño del caballo, 1909

Sorolla en plenitud, tanto de su trayectoria profesional, como de su capacidad creadora. Sorolla en su playa del Cabañal. La luz poderosa del mediodía mediterráneo y el agua lo empapan todo: la superficie del caballo, la piel del joven, la arena de la playa. La monumentalidad de las figuras, de inspiración clásica, la simplificación técnica y la sencillez compositiva, su encuadre fotográfico, componen esta obra capital que es una oda a su tierra, sus gentes y su mar Mediterráneo.

viernes, febrero 18, 2022

La edad dichosa. La infancia en la pintura de Sorolla

Comisariada por Sonia Martínez Requena y Covadonga Pitarch Angulo. Del 1 de 
febrero 2022 – 19 de junio 2022 «El mar, el sol, el niño. He aquí los tres elementos primordiales de su concepto pictórico» Silvio Lago, La Esfera, 1927
Como apuntaba el crítico Silvio Lago, podemos resumir la carrera de Joaquín Sorolla Bastida en tres conceptos fundamentales: la captación del mar y la playa, especialmente de Valencia; el estudio intensísimo de las diferentes luces y atmósferas y el niño. La representación de la infancia acompañó a Sorolla a lo largo de toda su producción artística y fue con los cuadros que tienen a los más pequeños como protagonistas –como ¡Triste herencia!– con los que consiguió sus mayores premios. Sin embargo, la imagen del niño en la pintura del maestro valenciano es un tema muy poco estudiado, motivo por el que con esta exposición se ha querido profundizar en él.
Disfrute de obras de y sobre Sorolla en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.