viernes, agosto 28, 2026

Libros: Historia de un arroyo/Historia de una montaña

Historia de un arroyo/Historia de una montaña

Élisée Reclus
Traducción de Enrique Alda
Pepitas de calabaza 
Logroño
2026
336 págs.
Este volumen reúne dos de los más bellos y destacados libros de Élisée Reclus: Historia de un arroyo e Historia de una montaña. Ambos textos son los preferidos por su autor de entre una descomunal obra dedicada al conocimiento geográfico y a la divulgación de las ideas de igualdad entre los seres humanos.
Piezas fundamentales de un autor imprescindible, se trata de dos extraordinarios acercamientos al conocimiento y disfrute del medio natural. Cada uno de ellos se aproxima, respectivamente, a los pequeños ríos y a las montañas desde todos los ángulos posibles: la historia, la mitología, la geografía, la geología, la botánica…, siempre con una visión científica impregnada de un espíritu amable y positivo.
Élisée Reclus fue, en otro tiempo, un autor muy leído e influyente en España. Traducido por Blasco Ibáñez y Anselmo Lorenzo, entre otros, sus escritos fueron los libros de texto de miles de niños y adultos, entre ellos los que se formaron en la Escuela Moderna.
Con el convencimiento de que su obra sigue estando vigente, nos hemos propuesto ofrecer, en ediciones cuidadas y accesibles, nuevas traducciones al castellano de sus libros más destacados.
Élisée Reclus nació en 1830 en Sainte-Foy-la-Grande (Francia) y murió en Torhout (Bélgica) en 1905. Hombre sabio, justo y rebelde, fue uno de los padres más queridos del movimiento anarquista y revolucionario a nivel mundial. Y su aportación fue clave en la divulgación del conocimiento del medio natural. Su padre fue un pastor protestante, y su madre, una mujer que pasó toda la vida enseñando en una escuela. A decir de Piotr Kropotkin, ambos eran personas extraordinarias. Se trataba de una familia numerosa y pobre. Doce hijos, de los cuales Élie —de quien hemos publicado su viaje por España: Hacia la Primera República— era el mayor y Élisée el siguiente. Tras el golpe de Estado de diciembre de 1851, Élisée se vio obligado a abandonar Francia y pasó seis años viajando. Residió en Irlanda, donde abrazó con entusiasmo la causa del pueblo irlandés, viajó por el campo y conoció la vida cotidiana irlandesa, llena de hambre y miseria, vida que amó para siempre. Después viajó a Estados Unidos, y desde allí a Colombia y Guyana. De este viaje trajo consigo el odio a la esclavitud y el amor por las comunidades negras. Durante la Guerra de 1870-1871, el sitio de París y la Comuna, Élisée se unió a la compañía de aeronautas y colaboró en la tarea, impresionante para la época, de mantener al París sitiado en contacto con las provincias. En la revolución que estalló en París el 18 de marzo de ese mismo año, Reclus, que siempre odió los rangos y se sentía parte del pueblo, dio un verdadero ejemplo. Mientras los líderes blanquistas y jacobinos aceptaban puestos en el Gobierno de la ciudad rebelde, Élisée se echó el fusil al hombro y se unió a las filas de los federados. Desde el principio, la Comuna planeó realizar una incursión sobre Versalles, y Élisée participó en ella. Fue hecho prisionero y soportó un sufrimiento físico desmedido, así como las vejaciones de una burguesía triunfante. Eruditos de toda Europa se sintieron profundamente conmovidos ante la situación de Reclus. Darwin, Wallace, W. Carpenter y muchos otros firmaron una petición solicitando la liberación del gran geógrafo, que fue finalmente condenado a deportación en noviembre de 1871. En enero de 1872, la sentencia fue conmutada por destierro, y Élisée pudo reunirse con su hermano Élie en Zúrich. Allí escribió el que quizá sea su más bello libro, Historia de una montaña, en el que agradeció a la montaña el servicio que le había prestado al permitirle recuperar una especie de equilibrio mental después de todo lo vivido y sufrido. Autor de una obra descomunal, Reclus es considerado uno de los geógrafos más importantes de su tiempo. Destacan entre sus libros Geografía universalEl hombre y la TierraLa Tierra o Evolución y revolución. Escribió incontables textos sobre las más variadas cuestiones sociales, científicas y naturales. Además, creó y participó en numerosas revistas y periódicos, como BulletinLe travailleur o Le révolté. También fundó en Bruselas una universidad libre.

No hay comentarios: