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miércoles, febrero 12, 2025

Libros: Historia de la nación española

Historia de la nación española

Una huella milenaria

De los tartesos a la Constitución de Cádiz

Rafael Sánchez Saus
La Esfera de los Libros
Madrid
2025
436 págs.
Si unos afirman los orígenes de la nación en los tiempos más remotos, otros niegan su existencia histórica y cuestionan incluso su vigencia hoy. Para ilustrar a ambos grupos, en diálogo con todos, escribe esta monumental obra el medievalista Rafael Sánchez Saus, que se sumerge en la Antigüedad y la Edad Media buscando la huella milenaria de España. Una identidad que ya era reconocible en los tiempos visigodos y que, lejos de deshacerse con la invasión islámica, tomó cuerpo entre la resistencia cristiana de la Península.
Los Reyes Católicos aterrizaron la utopía en el campo de la realidad política, mientras que la Monarquía hispánica, en siglos decisivos para Europa, optó por una relación con los distintos territorios del Imperio que retrasó la necesaria integración al mismo tiempo que proyectaba a España hacia un destino más universal que propio.
Este libro profundiza en el largo proceso por el que ha caminado la nación española hasta que las Cortes de Cádiz le dieron su primera forma política soberana. Un camino lleno de obstáculos que ha dejado cicatrices visibles en la identidad compartida. En estas páginas se abordan de frente controversias como la pertinencia de la leyenda negra, la difícil convivencia de cristianos y musulmanes en el seno de al-Ándalus, el efecto decisivo de la repoblación medieval y las peculiares características del dominio español en América.
Rafael Sánchez Saus es catedrático de Historia Medieval en la Universidad de Cádiz, miembro de número de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras y de la Hispano Americana de Cádiz, y correspondiente de la Real Academia de la Historia. Fue Rector, hoy Honorario, de la Universidad CEU San Pablo de Madrid. En la actualidad es director general de la Fundación Cultural Ángel Herrera Oria y de la Cátedra Alfonso X el Sabio, sita en el castillo de San Marcos de El Puerto de Santa María. Ha publicado una veintena de libros entre los que pueden destacarse Caballería y linaje en la Sevilla Medieval, Linajes Sevillanos Medievales, Linajes Medievales de Jerez de la Frontera, La nobleza andaluza en la Edad Media, Las elites políticas bajo los Trastámara, La Sevilla de doña Guiomar Manuel, Dios, la historia y el hombre o al-Andalus y la Cruz, entre otros. Además, más de cien trabajos en revistas especializadas y trabajos colectivos sobre esas y otras temáticas. Esta labor ha sido reconocida con la obtención de seis sexenios de investigación y transferencia del conocimiento. Conferenciante y articulista, es colaborador habitual del Grupo Joly, para el que escribe la columna semanal Envío en Diario de Sevilla, Diario de Cádiz y demás cabeceras del grupo.

viernes, marzo 25, 2016

Libros: Al-Andalus y la cruz

Al-Andalus y la cruz

La invasión musulmana de Hispania

Rafael Sánchez Saus
Stella Maris
Barcelona
2016.
415 págs. 
La conquista árabe de España, realizada entre el 711 y el 719, es quizá el acontecimiento que ha marcado más poderosamente nuestra historia.
La conquista y presencia árabe en España es, según algunos círculos “políticamente correctos”, el mejor ejemplo de tolerancia religiosa y convivencia multicultural entre cristianos, judíos y musulmanes. Fue, dicen, una estrategia gustosamente implementada por estos últimos tras su llegada a la Península en 711.
La evidencia histórica, sin embargo, es tozudamente contraria a este ensueño, según nos demuestra Rafael Sánchez Saus en su volumen Al-Andalus y la cruz. Lo evidencia la propia narración árabe sobre los métodos de los recién llegados: “En al-Andalus jamás se reservó el quinto ni se repartió el botín como lo hizo el Profeta en los países que conquistó […], antes bien la norma que se practicó fue apropiarse cada cual de aquello que con sus manos tomó”, apuntaba un cronista andalusí del siglo IX. Si esto era así entre los conquistadores, es de imaginar el estado de despojo y postración reservado para la población cristiana subyugada.
El catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Cádiz describe el rápido proceso de desplome de la monarquía visigoda ante la invasión musulmana, y relata las variadas formas que adoptó esta, unas veces por medio de pactos “pacíficos”, que incluían los matrimonios de jefes árabes con mujeres de la nobleza visigoda; otras, por el asalto armado a las ciudades y el duro castigo a la población local, como sucedió en Zaragoza en 713, y otras, por la toma de territorios que sus habitantes habían sencillamente abandonado para refugiarse en las zonas al norte de la Península.
De aquellos que quedaban en territorio musulmán y que no abjuraban de su fe cristiana, el autor detalla los impuestos insultantes que se veían obligados a pagar para, por ejemplo, preservar la vida, un asfixiante yugo que influyó precisamente en la huida de muchos hacia los reinos del norte.
Respecto al papel de la Iglesia, explica Sánchez Saus que en medio del panorama de desvertebración territorial resultante, fue aquella, muy golpeada por la imposición del orden religioso de los invasores, la que dio continuidad institucional al período visigodo, y fueron los obispos quienes ejercieron como representantes de los cristianos ante la autoridad islámica. Hubo martirios por la fe, diócesis suprimidas y duras reglas discriminatorias contra los fieles cristianos, una situación que difiere un tanto de la idílica perspectiva de una población satisfecha con el dominio musulmán, y que en gran medida condicionó la respuesta posterior de los reinos cristianos en el proceso de recuperación de sus territorios.
Con tantas evidencias a la mano, el autor advierte: “No nos mueve ningún deseo de negar los logros del islam andalusí, que están ahí a la vista de todos, en parte por su propia magnificencia y en parte porque nuestra civilización les dio el valor que el islam nunca otorgó en ningún nivel a sus predecesores en España ni en parte alguna. Pero sí el de combatir la tendencia tan acusada hoy de idealizar al-Andalus mediante la execración de la España cristiana. […] Nunca más que ahora la verdad, frente al mito, ha resultado tan necesaria”.